11.04.2010

Lo que pasa es que…

(Juan 5:1-9)

Las excusas son argumentos que esgrimimos para explicar el por qué algo no salió como debió ser. Y aunque algunas son verdaderas justificaciones, la gran mayoría son sólo mentiras, pero tan bien disfrazadas de verdades que hasta uno se las cree. Y entre las inconveniencias de las excusas están el hecho de que son adictivas, nos hacen mala fama, no nos dejan enfrentar el verdadero problema por el cual no hicimos o no dijimos lo que debimos y frena la GRACIA de Dios, pues no deja que pueda actuar y ayudarnos.

Aunque suene raro hay algo que Dios nunca podrá perdonar: las excusas. Sí, la sangre de Jesucristo se hace inocua ante las disculpas, pues dicha sangre sólo es efectiva ante los pecados confesos de alguien arrepentido; de manera que si una persona no admite su culpa, no asume su responsabilidad, Dios queda maniatado y nada puede hacer. Pero claro, se trata del caso del que realmente ha pecado, no del inocente que nada debe confesar. En cierta ocasión Jesús se acercó a un hombre paralítico que llevaba 38 años enfermo y que yacía junto a un estanque que en hebreo se llamaba Betzatá. No era él el único enfermo allí, sino que había otros tales como ciegos, cojos y paralíticos. Pero Jesús se acercó específicamente a él y con una pregunta: “¿Quieres que Dios te sane?” ¿Y qué contestó el hombre? Se puso a explicarle el por qué no había sido sanado. Ese sujeto estaba frenando la GRACIA de Dios. Claro que era un pecador, el mismo Jesús, en el versículo 14, le dice que no peque más, de manera que se acercó a él a sabiendas de que era un pecador. Pero Jesús no fue a él para restregarle su pecado y decirle que era un gusano miserable que se merecía estar allí tirado. No, Jesús fue a verlo para llevarle su GRACIA, su favor inmerecido, su amor. Ese personaje no merecía ser sanado, pero la GRACIA de Dios no se da por méritos, sino por misericordia. Y Dios estaba dispuesto a cambiarle la vida a ese paralítico, a sanarle su cuerpo, su alma y su espíritu. Aunque este hombre estaba tan acostumbrado a sacar excusas que pensó que Jesús le reprochaba el no haberse sanado. Mas Dios mismo le estaba visitando para preguntarle si deseaba ser sanado. Y lo sanó. A pesar de que el interrogado nunca le dijo que sí. ¿Qué tal si hoy dejas de inventar excusas, reconoces tu pecado y aceptas la GRACIA de Dios para ti?

Tomado de:
“Devocionales en Pijama”
de Donizetti Barrios
Derechos reservados de autor.

11.01.2010

Cuando abre la boca se le ve el corazón

(Lucas 6:43-45)

Si antes del siglo XIX, cuando aún no se había desarrollado la microbiología, le dijeras a una persona que analizando una muestra de orina o de heces fecales se pudiera saber qué pudo haber ocasionado una enfermedad en alguien, seguramente pensaría o que estás loco, o que eres un sucio o que practicas una nueva forma de hechicería. Pero hoy sabemos que un bacteriólogo, estudiando dichas secreciones tan poco glamorosas, pudiera decirnos qué clase de agente patógeno es el que ha enfermado a un paciente.

Hace dos mil años Jesucristo enseñó que tú también puedes darte cuenta de qué clase de patología puede haber en el corazón de una persona analizando sólo una porción de sus secreciones verbales. El Señor dijo que de la abundancia del corazón habla la boca, y por supuesto no sólo se refería a las palabras habladas, sino también a las escritas y a otras formas de expresión tales como la pintura, la escultura, la música, la danza, etc. Él explicaba que es posible saber cómo está el corazón de alguien con sólo analizar lo que expresa, porque lo que dice es el asomo de aquello que abunda en su interior y busca salida de alguna manera. Claro que Jesús lo expresó de manera simple a sus oyentes de ese tiempo, mas hoy sabemos cuánta profundidad había en su lección. Así es que el que le escuchó pudo perfectamente hacerle un pequeño psicoanálisis a aquel que siempre anda contando chistes de doble sentido donde la sexualidad es vulgarizada. También le permitió ver la inseguridad de aquella persona que se la pasa criticando y diciendo que a tal actriz se le notan las desastrosas cirugías que le han hecho y que a tal cantante se le ven horribles las inyecciones de botox. Pudo de igual manera ver las terribles heridas en el corazón del que dice sarcasmos todo el tiempo y que aún sus amigos se asustan cuando va a decir un chiste, pues no saben qué clase de veneno lanzará y contra quién en otra ironía disfrazada de buen humor. Y así pudo conocer otros corazones enfermos, como el del que sólo habla de enfermedades, o del quejumbroso, o el del “pobrecito”. Pero también vio corazones hermosos, como el del que habla o escribe bellezas, y cuyas pinturas, canciones, danzas y otras expresiones del corazón son para bien de los demás. Sí, deja que tu corazón se llene de Dios y se exprese de muchas formas, para bendecir.

Tomado de:
“Devocionales en Pijama”
de Donizetti Barrios
Derechos reservados de autor

10.29.2010

Perdón porque hemos “metido la pata”

(Proverbios 9:7-9)

Dice el sabio Salomón que corregir a un necio es ganarse un enemigo, pero corregir a un sabio es ganarse su amor y aumentarle la sabiduría. ¡Qué gran verdad! Hace unos años atrás un grupo de eruditos de una sociedad bíblica en Miami me contrató para asesorarles en un proyecto de comunicaciones. El honor era inmenso y la verdad fue que aprendí más de ellos que ellos de mí. Fui yo el que debió pagarles por su amor, ejemplo y las espectaculares lecciones de teología.

Y esta experiencia la cuento con frecuencia en mis conferencias a comunicadores porque no sólo corroboré que entre más sabiduría, más humildad, sino porque aún a estas eminencias, a estas enciclopedias ambulantes, hay que decirles la verdad, sólo que de manera dulce, sin atacarlos. Y eso hice, les dije que aunque eran súper interesantes, también eran súper aburridos.

Gracias a Dios no me echaron a patadas y pudimos sacar adelante un proyecto para enseñar al público común y corriente conceptos teológicos complicados. Les propuse seguir el ejemplo de Jesús y hacer lo difícil bien sencillo. Jesús ha sido el teólogo más grande que ha existido, sin embargo sus conferencias eran tan profundas y veraces que los doctores de la ley no lo podían sorprender en algún error para acusarlo. Era tan didáctico que los campesinos le entendían. Y tan ameno que los niños, público indisciplinado, lo seguían.

Si uno de los famosos pastores cristianos que existen hoy en día me llamara a su oficina y me dijera: “Doni, ayúdame brother a hacer un proyecto de comunicaciones nuevo”. Yo le diría con toda confianza:

Mirá viejo, te voy a hablar como amigo, como comunicador y como cristiano. Si te gusta mi proyecto, trabajamos, sino, tranquilo, nada ha pasado.

Como amigo te voy a decir que dejá de auto promocionarte. Si lo que querés es hacerte más famoso, tener la iglesia más grande, vender tus libros y videos como pan caliente y que te inviten a los más importantes congresos religiosos del mundo como expositor, seguí como vas, no hay problema. Seguí comprando equipos, tecnología y pagándoles el mismo sueldo a todos estos chicos recién salidos de una facultad de comunicaciones. Total, la gente te va a seguir respaldando con su billete porque te quiere, ama la obra de Dios y desean seguirte viendo predicando en la televisión y la radio lo que ellos ya escucharon el domingo anterior en la iglesia. Ahora, si vos estás dispuesto a morir a tu ego, a vivir anónimamente, a no aparecer ni en tu radio, ni en tu televisión, ni en tus revistas, ni página de internet, y a invertir todo este dinero que la gente te está dando en pagar sueldos decentes a tus empleados y en ideas creativas de comunicaciones, pues hagámosle hermano, contá conmigo. Pero eso sí, te aclaro, vamos a trabajar centrados en Dios y en su mensaje, no en el mensajero. El mensajero tiene que aguantarse el palazo de ser anónimo, y eso es duro, es una cachetada para un líder.

Ahora te voy a hablar como comunicador. Mirá viejito, estamos metiendo la pata bien feo en el manejo de las comunicaciones para Dios. Si el Señor no fuera misericordioso, ya nos habría metido una demanda por daños y perjuicios. Si vos sos contratado por la Coca Cola o Pepsi como asesor de imagen y publicidad y la gente comienza a pensar cosas malas de esos productos, no solamente te van cancelar el contrato, sino que te van meter una demanda con una docena de abogados por el grave perjuicio que les has causado a su marca y prestigio. Esa gente ha invertido millones y millones de dólares en construir una buena imagen en torno a su producto, de manera que no van a aguantar que llegués vos y les dañés el trabajo de tantos años. Ahora pensá en esto, a Dios, redimir la humanidad, le costó la sangre de su mismísimo Hijo Jesucristo. Y ahora nos ha pedido a nosotros, que comuniquemos esa buena noticia al mundo, que le digamos a la gente que Dios les ama y desea darles vida y vida en abundancia. E incluso nos ha mandado al Espíritu Santo para que sea nuestro ayudador. ¿Y qué hemos hecho? Hemos usado su obra redentora, su mensaje y su Espíritu Santo para anunciarnos a nosotros mismos. En lugar de usar los medios de comunicación para anunciar a Dios y su evangelio, lo que hacemos es promocionarnos a nosotros mismos, a nuestras iglesias y nuestros ministerios. Y ni siquiera hemos mostrado al cristianismo como un estilo de vida las 24 horas diarias, no, lo que estamos mostrando en los medios de comunicación son nuestros cultos dominicales de dos horas. ¿Qué crees que va a pensar el público de Dios y su evangelio? Pues que es una religión más como todas las demás. Podemos sacarnos las amígdalas gritando a los cuatro vientos que el cristianismo no es una religión, sino una relación con Cristo, un estilo de vida, pero todo se echara a la basura cuando la gente vea que lo que único que mostramos en los medios de comunicación cristianos son nuestros servicios religiosos, nuestra liturgia, no una nueva vida en Cristo.

Y finalmente te hablo como cristiano. ¿Por qué no le pedimos perdón a Dios por el mal manejo que le hemos dado a su Oficina de Comunicaciones en el Planeta Tierra y le suplicamos este 30 de octubre, de rodillas, todos unidos, que nos dé su CREATIVIDAD para corregir y hacer unas comunicaciones nuevas que impacten al mundo no cristiano?

Si te gustó este devocional da clic aquí www.comunicacionescristianas.com e inscríbite para apoyar este 30 de octubre que miles de comunicadores cristianos en el mundo reciban de parte de Dios una CREATIVIDAD sobrenatural para usar radio, televisión, cine, medios impresos e internet anunciando su evangelio. Porque el evangelio de Jesucristo es mucho más que púlpitos y predicaciones. Y aunque no podemos cambiar ni una tilde ni una jota del evangelio sí tenemos que cambiar todas las tildes y jotas que sean necesarias en el uso de nuevas estrategias de comunicación. ¡Apóyanos y consigue más apoyo! Gracias.

Tomado de:
“Devocionales en Pijama”
de Donizetti Barrios
Derechos reservados de autor

10.28.2010

Amarás al Señor tu Dios amando a los odiosos

(Juan 3:16; 1 Juan 3:16)

Amar a Dios es mucho más fácil que amar al prójimo, al fin y al cabo Dios no es variable en su estado anímico, no es de los que se portan amables y afectuosos un día y oscos y fastidiosos al siguiente. Cuando Dios promete algo, lo cumple, no te deja embarcado y luego se aparece inventando excusas. Dios tampoco es de los que te perdonan pero después,  cuando se enojan, te enrostran tu pecado con malevolencia. No, Dios no es así, pero nosotros los humanos sí lo somos, seamos cristianos o no. Por todo ello y mucho más es que se hace más fácil amar a Dios que a los seres humanos.

La orden de Jesucristo es amar a nuestro prójimo, a nuestro próximo, de la misma manera como nos amamos a nosotros mismos. Inclusive el Señor nos exige ir más allá, nos pide amar a nuestros enemigos, a los odiosos, a los que han cazado una pelea contra nosotros sin que lo sepamos. Si ustedes aman a sus amigos, enseñó Jesucristo, no están haciendo nada extraordinario, lo mismo hacen las personas más perversas. Pero si aman a aquellos que no han hecho ningún merito para robarles el corazón sino que les amargan la vida terriblemente, eso sí que tiene virtud. Amar al enemigo es algo que ningún ser humano puede ni quiere hacer, a no ser que Dios le dé una capacidad sobrenatural para amar.

No se trata de enamorarse del enemigo, sino de tratarlo con bondad, aunque no se lo merezca. Es no dejar que el corazón se llene de rencor, sino de misericordia, pues estamos ante alguien que sufre por no entender que cuando escupe veneno es porque primeramente lo ha producido y lo ha masticado, es decir, se está auto envenenando. Dios en su infinita bondad nos va a poner personas fastidiosas en toda parte, hasta en nuestra propia casa y en la iglesia, en las posiciones de liderazgo, a donde se supone que sólo llegan los virtuosos. Y lo irónico es que también nosotros llegamos a hacer parte del equipo de los odiosos, sólo que nos molesta tener que admitirlo. Es más llevadero hacer el papel de víctimas que de victimarios. No queremos mirar hacia adentro, sino hacia afuera. Y los mismos defectos que en nosotros se ven como pequeñas debilidades, en los demás se ven como abominaciones. Juan 3:16 nos habla del amor de Dios, pero 1 Juan 3:16 nos habla del amor de nosotros por los demás.

No olvides entrar a www.comunicacionescristianas.com y registrarte, pues es necesario que los grandes medios de comunicación cristianos en el mundo se den cuenta de que el público está clamando a Dios por cosas nuevas, profesionales  e impactantes para los no cristianos. Pero no lo hagas sólo, invita a unas 100 personas más.

 Tomado de:
“Devocionales en Pijama”
de Donizetti Barrios
Derechos reservados de autor.

10.21.2010

¿Será pecado disfrutar de los placeres de la vida?

(Eclesiastés 5:18-20; Romanos 14:17)

¿Todos los placeres son malos o pecaminosos? ¿Disfrutar del matrimonio, del trabajo, del estudio, de la belleza de la naturaleza, de orarle y cantarle a Dios, de mejorarle la vida a un ser humano, de los hijos y la vida, será pecado? ¿Habrá placeres santos y pecaminosos? vida, estaría en pecado? ¿Habrá placeres santos y pecaminosos?Un pastor en un país escandinavo llegaba los domingos a la iglesia patinando sobre sus esquís ya que la nieve era demasiada y él no contaba con un trineo tirado por perros. Debido a que el patinar sobre el hielo era considerado en esa cultura como una diversión, se desató una polémica entre la feligresía sobre si era correcto o no que en el día del Señor el pastor esquiara. Finalmente los ancianos de la congregación luego de debatir el asunto llegaron a una conclusión que comunicaron al ministro:

“Pastor, usted bien sabe que el esquiar es considerado un acto de placer y no está bien que usted lo haga en el día del Señor. Pero por otro lado sabemos que no tiene otro medio de transporte y que debe llegar desde muy lejos. Es por ello que hemos concluido que si usted ve el patinar desde su casa hasta aquí como un trabajo, como un acto penoso y nada placentero, está bien. Pero si usted lo disfruta y lo ve como un placer, entonces no es correcto. La pregunta es: ¿disfruta usted el esquiar los domingos o lo ve como un trabajo?

Hoy en día podemos reírnos de esa situación pero para esa época y cultura el asunto era serio. Actualmente, en el inconsciente colectivo de muchos cristianos, aún persiste la idea de que todo placer es malo, que el matrimonio, el trabajo, la evangelización, la oración y la reunión cristiana deben ser actos de sufrimiento. Es como si el ascetismo persistiera en nuestras mentes. Los ascetas aparecieron después del siglo IV en Europa y creían que si se aislaban del mundo, si se daban latigazos, comían desperdicios, vestían andrajosos y olían a “santidad”, eran mejores cristianos. Pero eso no es así, Dios es un Padre bueno y desea lo mejor para sus hijos. ¿Acaso los padres no llegan incluso hasta el sacrificio sólo para ver a sus hijos disfrutar de buena comida, ropa y salud? ¿O crees que Dios un padre pervertido que sólo quiere verte sufrir? Jesucristo ha venido para que tengamos vida y vida en abundancia. Más bien el pecado es despreciar y no disfrutar de los santos, puros y agradables placeres que Dios nos da; eso sí lo ofende y entristece.

No olvides entrar a www.comunicacionescristianas.com y registrarte, pues es necesario que los grandes medios de comunicación cristianos en el mundo se den cuenta de que el público está clamando a Dios por cosas nuevas, profesionales e impactantes para los no cristianos. Pero no lo hagas sólo, invita a unas 100 personas más.

Tomado de:
“Devocionales en Pijama”
de Donizetti Barrios
Derechos reservados de autor.

10.19.2010

Isaac y Rebeca, dos tortolitos

(Génesis 26:6-13; Proverbios 5:18-19)

Las caricias y demostraciones de afecto entre los cónyuges no tienen edad de jubilación, por el contrario, con el pasar de los años dichas manifestaciones deben ser procuradas para mantener vivo el amor y el romance dentro de la pareja. Los esposos que se saben prodigar caricias y palabras tiernas, aunque estén ancianos, no sólo se reafirman el uno en el otro emocionalmente, sino que nutren la relación, fortalecen la sana convivencia, son más saludables y dan un bonito ejemplo a hijos y nietos sobre el amor matrimonial.

La Biblia en el libro de Génesis nos muestra un cuadro enternecedor que refleja muy bien la manera como se llevaban Isaac y Rebeca, dos esposos mayores que estaban en una tierra extranjera sobreviviendo a un tiempo de economía escasa. Al llegar a la región de Gerar, Isaac, el hijo de Abraham, al notar que Rebeca, la dama que tiene como esposa, era una preciosa mujer, le pide que por favor diga que es su hermana y no su esposa, pues él calcula que en esas tierras donde no hay temor de Dios cualquiera podría matarlo sólo para robarle a su amada. El plan parece marchar bien, además su papá Abraham también lo había ejecutado de manera igual. Pero sucede que Isaac es de esos esposos que mima a su princesa, que la acaricia, que le dice cosas lindas al oído, y a la vez, uno de aquellos que se siente complacido cuando su esposa le pasa su suave, pequeña y delicada mano por el rostro, por el cabello, le habla a un centímetro de su boca y le da tiernos besos. Y aconteció que en uno de esos días en que los dos estaban como tortolitos en un lugar donde se supone que no iban a ser detectados por algún paparazzi, el rey Abimelec, asomándose por la ventana, vio la escena y se sorprendió. ¡Ajá! Dizque hermanos, estos dos son pareja y se aman de verdad, concluyó el monarca. Razón por la cual mandó a llamar a Isaac y lo confrontó. Isaac entonces no tuvo más remedio que decir la verdad y confesar que temía que la gente del lugar al ver ese pastelito que tenía como esposa, intentara matarlo y quitársela. Pero la situación fue aprovechada por Dios para resolverla de manera muy favorable para Isaac y Rebeca. Seguro que a partir de ese día, aunque fueran mayores, ya podían andar abrazaditos.

No olvides entrar a www.comunicacionescristianas.com y registrarte, pues es necesario que los grandes medios de comunicación cristianos en el mundo se den cuenta de que el público está clamando a Dios por cosas nuevas, profesionales e impactantes para los no cristianos. Pero no lo hagas sólo, invita a unas 100 personas más.

Tomado de:
“Devocionales en Pijama”
de Donizetti Barrios
Derechos reservados de autor.

10.18.2010

La bendición de la oración

(1 Tesalonicenses 5:17)

Para tener una mejor comprensión sobre la bendición que es la oración primero hay que contar que significa la palabra Sion. Es primeramente el nombre de una de las cumbres de la cadena montañosa del Hermón. Igualmente una colina sobre la que se levanta la ciudad de Jerusalén y por ello también la misma Jerusalén. Después vino a significar el templo que Salomón construyó en el monte Moria. De igual manera es el nombre para la nación judía. Y también, en sentido figurado, es la patria celestial, de forma tal que cuando un cristiano dice que su ciudadanía no es de este mundo sino de Sion se refiere a que por la fe pertenece al cielo, donde tiene su morada eternamente.

Habiéndose entendido el significado de Sion he aquí una breve canción que con pocas palabras terminadas en “cion” describe la bendición que es para el ciudadano de Sion practicar la disciplina espiritual de la oración, haciéndola siempre con devoción y sin ninguna interrupción.

Si ves que en tu vida no hay manifestación de la presencia del Espíritu Santo que es la misma unción, recurre de inmediato a Dios en oración, porque en ella siempre habrá un recurso de inspiración, también te proveerá suficiente iluminación y para la toma de decisiones la necesaria orientación.

Ella es para el enfermo el toque de sanación, para el necesitado la chequera de provisión y para el que está atemorizado una segura protección. Y cuando el ego emerge y requiere crucifixión en la oración están la victoria y la consecuente resurrección.

Y esto no es solamente una mera impresión sino que es la enseñanza de su Revelación, la cual es su Palabra y una contestación a las preguntas del hombre que busca salvación. Ya ha llegado el fin de esta canción usada como método de recordación para enseñar la importancia que tiene la oración y animar a la gente a practicarla en toda ocasión.

No olvides entrar a www.comunicacionescristianas.com y registrarte, pues es necesario que los grandes medios de comunicación cristianos en el mundo se den cuenta de que el público está clamando a Dios por cosas nuevas, profesionales e impactantes para los no cristianos. Pero no lo hagas sólo, invita a unas 100 personas más.

Tomado de:
“Devocionales en Pijama”
de Donizetti Barrios
Derechos reservados de autor.

10.15.2010

¡Ay! Hay un adolescente ahí

(Lucas 2:41-52).

Para muchos hogares un adolescente es un sinónimo de problema o conflicto al punto de que algunos erradamente asocian la palabra adolescente con adolecer, que significa causar dolencia o enfermedad, caer enfermo o padecer un defecto. Pero adolescente no tiene nada que ver con adolecer, es otra palabra con otra etimología. Adolescente viene del latín “adolescere” que significa criarse, estar creciendo, madurar. El vocablo está compuesto del prefijo “ad”, hacia, y el verbo “alescere”, crecer. En pocas palabras, es la etapa del crecimiento entre la infancia y la adultez y se ubica entre los 11 y 19 años. Y según la Organización Mundial de la Salud por cada cinco habitantes del planeta uno de ellos es un adolescente y el 85% se haya en países pobres o de medianos ingresos.

Pero la adolescencia no tiene que convertirse necesariamente en un infierno para chicos y padres, sino que puede ser una transición saludable para ambas partes. En la Biblia encontramos un breve relato en el que se menciona a Dios hecho ser humano y hecho un adolescente, sí, es increíble. Y de esa porción de las Escrituras se podría hablar en abundancia, pero por motivos de espacio sólo enfocaré un aspecto: la obediencia a los padres. Jesús, en plena adolescencia, crecía en sabiduría y estatura, y en gracia para con Dios y los hombres. No se puede uno imaginar a Jesús hoy en día con unos audífonos 24 horas al día en los oídos, desconectado del mundo como un autista, con un cuarto fétido, impenetrable y donde se encueva para no tener vida social con nadie y atado como con cordón umbilical a una computadora y un celular. Además hablándoles a sus padres entre dientes, con frases cortas y con una cara de enfado tal que pareciera que lo estuvieran torturando para que confesara algo. No, tampoco nos cabe en la cabeza a un Jesús diciéndole a José y María: “Saben qué viejos, ustedes no están a mi nivel, ya tengo 12 años y sé más teología que ustedes, hablo hebreo, arameo y griego. Tengo poderes que los dejaría boquiabiertos. Yo no voy a ser un pobre carpintero fracasado como tú papá. Es más, ustedes tendrían que arrodillarse ante mí, porque yo soy Dios, me entendieron. Y sepan que desde hoy haré lo que se me dé la gana”. No, ese no sería Jesús, sino el diablo.

No olvides entrar a www.comunicacionescristianas.com y registrarte, pues es necesario que los grandes medios de comunicación cristianos en el mundo se den cuenta de que el público está clamando a Dios por cosas nuevas, profesionales e impactantes para los no cristianos. Pero no lo hagas sólo, invita a unas 100 personas más.

Tomado de:
“Devocionales en Pijama”
de Donizetti Barrios
Derechos reservados de autor.

10.14.2010

Dios dio y el Diablo robó, pero Jesucristo recobró

(1 Juan 3:7-9; Juan 10:10)

Dios hizo al hombre para que tuviera comunión directa con Él, pero a raíz del pecado en que el diablo le hizo incurrir, esa comunión se rompió, mas Cristo vino a restablecerla, pues Él es el camino al Padre, Él lo dijo: “nadie viene al Padre si no a través de mí”.

Dios hizo al hombre para que viviera eternamente, mas cuando el pecado entró en el mundo también entró la muerte, pero Jesucristo vino a traer de nuevo la vida eterna.

Dios hizo al hombre sin enfermedades, mas cuando el pecado se enseñoreó del hombre la enfermedad entró, pero Cristo vino a traer sanidad, es por eso que se hizo necesario que muriera con su cuerpo hecho una llaga ya que por su llaga hemos sido curados.

Dios dio al hombre una tierra bendecida para que la labrara, pero ella fue maldecida a consecuencia del pecado que trajo Satanás para que diera espinas y cardos, más Cristo le redimió llevándose esa maldición en una corona de espinas con la cual murió.

Dios dio al hombre plena libertad, pero Satanás le hizo pecar y lo ató a los malos deseos esclavizándolo al mal, mas Cristo vino a traer libertad a los cautivos y a romper ataduras de pecado para devolver al hombre la libertad de rechazar el mal y poder hacer el bien.

Dios dio al hombre un planeta lleno de recursos naturales para que lo administrara y le extrajera sus frutos, mas el pecado lo está destruyendo al punto de que la creación gime con dolores de parto, mas Cristo ha venido para redimirla también y hacer posible que la actual ya no exista más, sino que se reemplace por un cielo nuevo y una tierra nueva.

Dios dio al hombre provisión en abundancia para cubrir sus necesidades, pero el diablo trajo la miseria, mas Cristo se hizo pobre para que nosotros fuésemos enriquecidos en dicha pobreza, lo cual no quiere decir que todo cristiano deba ser millonario o fomentar la avaricia, sino que el Señor desea cubrir cada necesidad con una generosa provisión.

No olvides entrar a www.comunicacionescristianas.com y registrarte, pues es necesario que los grandes medios de comunicación cristianos en el mundo se den cuenta de que el público está clamando a Dios por cosas nuevas, profesionales e impactantes para los no cristianos. Pero no lo hagas sólo, invita a unas 100 personas más.

Tomado de:
“Devocionales en Pijama”
de Donizetti Barrios
Derechos reservados de autor.

10.12.2010

Yo no la resisto, yo huyo de ella

(1 Corintios 10:12-14)

Raúl se acercó al conferencista para plantearle con la mayor sinceridad cuán fuertes eran sus luchas para poder vencer las tentaciones que le asediaban como joven, pero éste le sorprendió con una sinceridad aún mayor, pues le habló con su corazón abierto, con la autoridad de un padre, con la comprensión de un amigo, sin santurronería y con fervor:

“Te agradezco que me cuentes cosas tan personales Raúl y confío en que Dios me use para ayudarte de manera práctica. Mira, cuando dices que te parezco una persona muy santa, muy sabia y que no tengo tentaciones como los demás seres humanos, es porque esa es la imagen idealizada que te has hecho de mí a partir de mis escritos y charlas que te parecen muy divertidas y espirituales, pero no porque me conozcas internamente. Si vieras dentro mí sabrías que soy exactamente igual a ti y a todos los demás. No existen cristianos que no tengan tentaciones, todos las tenemos, hasta Jesucristo las enfrentó. Y tendremos ese problema hasta que nos muramos. ¿Cómo crees que me siento cuando se me acercan esas mujeres despampanantes que huelen espectacular y me abrazan y me dicen que me admiran y que nadie habla tan lindo como yo? Primeramente tengo que concentrarme en mirarlas a los ojos y no hacia otras partes de su cuerpo. Porque ni soy ciego, ni soy de piedra, ni soy homosexual ni tengo problemas hormonales. Soy tan hombre como el resto de los mortales. Pero cuando llego al hotel termino de rodillas al lado de mi cama reconociendo mi debilidad y pidiéndole al Señor que su Espíritu Santo que mora en mí, me fortalezca en mi ser interior y me llene de su presencia. Después llamo a mi esposa y fortalezco mi amor y comunión con ella para que mis ojos sean sólo para ella y no para otra persona. Yo no quiero jugar al fuerte. Yo reconozco mi debilidad y clamo al fuerte de los fuertes para que me socorra. No quiero oír la voz de la fama que me dice que me baje de la cruz, donde estoy crucificado con Cristo, y vida la vida loca, no, yo sí quiero seguir muerto con Cristo, porque es la única manera de vencer con Cristo, además, porque Dios no puede confiar en vivos. Yo jamás enfrento la tentación, yo no la resisto, yo huyo de ella, la evito a más no poder. Lo mejor es no dar ocasión”.

No olvides entrar a www.comunicacionescristianas.com y registrarte, pues es necesario que los grandes medios de comunicación cristianos en el mundo se den cuenta de que el público está clamando a Dios por cosas nuevas, profesionales e impactantes para los no cristianos. Pero no lo hagas sólo, invita a unas 100 personas más.

Tomado de:
“Devocionales en Pijama”
de Donizetti Barrios
Derechos reservados de autor.